Si tienes pasión por descubrir y conocer aún más allá de las maravillosas playas y atractivos de Puerto Vallarta no puedes dejar de visitar los Pueblos Mágicos que están cerca de esta ciudad, complemente tu viaje con naturaleza e historia, verás que vale la pena.

 

Sayulita

En Sayulita se respira un aire internacional. Tiene también una vibra similar a la que se promulgaba en los sesenta: amor y paz, encuentro con la naturaleza en un ambiente amigable y relajado, donde además encontrarás eventos internacionales de surf, galerías de arte.

El surf  es uno de los principales atractivos de este poblado de tradición pesquera, al que llegan amantes de este deporte de todos los rincones del mundo, como a una cita sagrada, con sus tablas a la espalda, su piel dorada y pasión por las aguas marinas. Al caer el atardecer en las playas de Sayulita verás siluetas que se deslizan sobre el mar, cuyo único propósito es la espera del oleaje; de frente al atardecer, los tonos deslumbrantes de la despedida del sol difumina lentamente estas siluetas.

 

 

San Sebastián del Oeste

Es un Pueblo Mágico de origen minero que vivió su auge durante la Colonia; visitarlo es como volver al pasado con sus iglesias, sus haciendas y sus antiguas minas que han permanecido en pie a pesar del tiempo; al entrar en ellos, si se sabe escuchar, podrás oír las historias de grandeza que guardan. Aunque la mayoría de sus habitantes emigró con el cierre de las minas, quienes permanecen cuidan celosamente la riqueza que los rodea y se ocupan de mantener viva su historia.

San Sebastián está rodeado de frondosos árboles frutales, pinos y encinos, cobijados por la blanca niebla que se difumina lentamente mientras los rayos del sol se deslizan lentamente entre sus ramas e iluminan las casonas, ex haciendas y casitas coronadas por techos de teja. Podrás disfrutar de este increíble paisaje o de una impactante vista panorámica de la Bahía de Banderas, en la cima del Cerro de la Bufa.

 

Mascota

Entre los pinos y encinos de la Sierra Madre Occidental bajo un cielo siempre azul está Mascota, que te dará la bienvenida con el aire fresco proveniente de las montañas que se entremezclan con el clima cálido del pacífico. Cuando llegues a la plaza principal, verás el quiosco y el templo de Nuestra Señora de los Dolores, y sentirás el ambiente tranquilo y amable de este Pueblo Mágico, mientras disfrutas de sus helados y nieves.

En medio del bosque te espera la laguna de Juanacatlán con su agua cristalina que proviene de una corriente subterránea, y podrás relajarte en los spas que te esperan muy cerca de la laguna. Sentirás cómo se te eriza la piel frente al imponente Templo Inconcluso De La Preciosa Sangre, rodeado de sus jardines y buganvilias sabrás que no es propiamente que este inacabado, sino que espera pacientemente ser concluido por los ojos de quien lo mira.

No dejes de visitar el Museo del Molino dónde encontrarás la maquinaria minera de los siglos XIX y XX.

 

 

 

Talpa de Allende

Abrazado por las verdes montañas encontrarás Talpa de Allende, un pueblo con sus calles empedradas y sus casonas multicolores con techos de teja. Por las noches escucharás un concierto de grillos mientras las luces naranjas de sus faroles iluminan los pinos y las buganvilias.

Podrás experimentar la inconmensurable fe que sus pobladores le profesan a la pálida virgen que protege las perfumadas calles con olor a chilte.